Hospital de Rengo realiza compleja intervención traumatológica

Noticias

Perder parte de la mano es una situación complicada, dolorosa y desgastante a nivel emocional. Este fue el caso de un joven de Chimbarongo, a quien su vida cambió en un segundo, al sufrir un accidente en su trabajo, quedando atrapado su guante en una maquinaria con rodillos. Sus primeros momentos fueron difíciles, pero gracias al apoyo de su familia y a un gran equipo de funcionarios del Servicio de Traumatología del Hospital de Rengo, se logró realizar el primer injerto de piel en mano, salvando parte de su extremidad.

En relación a la compleja intervención traumatológica, el director del Hospital Ricardo Valenzuela Sáez de Rengo, Osvaldo Pontigo, destacó que “es parte del desarrollo que debe enfrentar un Servicio Clínico, que gradualmente aumenta su complejidad y que en este caso en particular favorece a un paciente, el cual ingresó por el Servicio de Urgencia del recinto hospitalario. Especialidad que atiende las 24 horas del día, los 7 días de la semana, entregando una atención con calidad y seguridad a los usuarios”.

En este sentido, el jefe del Servicio de Traumatología del Hospital de Rengo, Dr. Francisco Neumann explicó que “tenemos un traumatólogo especialista en mano, y con el paciente la intención siempre fue mantener la mayor cantidad de tejidos y hueso, pero como ocurre en la mayoría de este tipo de lesiones, el paciente desgraciadamente evolucionó con necrosis en los dedos y se realiza un injerto de piel. Del punto de vista traumatológico, es un éxito, gracias al manejo del doctor Hernández y el apoyo de todas las unidades, porque es una mano funcional que se recuperó gran parte, ya que pudo haberla perdido por completo, así que mis felicitaciones a todos ellos”.

Al respecto, el traumatólogo especialista en manos del Hospital de Rengo, Dr. Julio Hernández explicó que “el paciente es bastante joven y en su jornada laboral con una prensa tipo rodillo que permiten doblar las planchas de acero, sufre una compresión grave de la mano con fracturas múltiples, desgarros, lesión vascular y nerviosa, lo que provocó un daño muy grave y así llegó al hospital, donde se efectuó aseo quirúrgico, estabilización, curaciones, logrando irrigación sanguínea después de utilizar varias formas de tratamiento para lograrlo y se realizó injerto de piel por primera vez en este hospital, extrayendo tejido del abdomen bajo, salvando su mano, puesto que quedó funcional a pesar de haber perdido algunas partes de sus dedos”.

Sobre el accidente, el paciente Esteban Pino de Chimbarongo relató que: “estaba haciendo un cañón, tipo chimenea, en mi trabajo cuando se me enganchó un guante introduciéndose en unos rodillos. Lo bueno es que reaccioné deteniendo la máquina y sacando mi mano. El dolor llegó una hora después del incidente. Al principio fue complicado, porque todo era incierto, ya que tuve el riesgo de perder la mano completa, pero me encontré con un gran equipo que está en el Hospital de Rengo, quienes se la jugaron, salvando lo más que se pudo, gracias a ellos y al apoyo de mi familia, estoy más optimista y soy un agradecido de la vida y de todas las personas que me han ayudado”.