Tercer aniversario del fallecimiento de la pequeña Florencia

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El 25 de febrero de 2017 perdió la vida en el aluvión registrado en el poblado de Termas del Flaco. Próximamente en el lugar de la tragedia habrá una ceremonia religiosa para recordarla y se inaugurará un nuevo espacio de oración y reflexión.

El 25 de febrero próximo se cumple el tercer aniversario del fallecimiento de la pequeña Florencia Valderrama Frías quien perdió la vida a la edad de 12 años, producto del aluvión que en esa fecha afectó la zona cordillerana de San Fernando, específicamente al poblado de Termas del Flaco, donde la estudiante veraneaba junto a sus padres y hermana.

En el sector donde se produjo el accidente la familia construyó una gruta, que es visitada por todos, quienes se dirigen al poblado cordillerano, transformándose en un lugar de reflexión y recogimiento. Sin embargo, ahora que se cumplen tres años del fatídico accidente sus padres junto a la familia Guzmán, decidieron construir un recinto de oración con mayor espacio para que los turistas, comerciantes y vecinos de Termas del Flaco puedan reunirse a rezar y orar por el eterno descanso de Florencia.

Para el domingo 23 de febrero está programada una ceremonia religiosa para recordar a la pequeña e inaugurar el nuevo recinto de oración y reflexión.

Pero, el destino quiso cruzar en el camino de la vida a dos familias que tuvieron que enfrentar la triste partida de sus hijas de manera muy similar. En el mismo lugar, donde falleció la pequeña Florencia debido al aluvión, hace cerca de tres décadas murió atropellada Julita a la edad de siete años.

Almas Brillantes Termas del Flaco

"El sábado 25 de febrero de 2017 era un día soleado ideal para un paseo familiar, nos levantamos temprano hicimos las maletas con rumbo a las Termas del Flaco, seria nuestro último fin de semana antes de entrar a clases, habría lluvia y nosotros estaríamos en las aguas termales, era un panorama fantástico. Sin embargo, en un minuto esto cambió, llegando a las termas se nubló el cielo y comenzó a llover mucho más de lo esperado, con relámpagos y truenos, nos asustamos, pero estábamos ahí, frente a los carabineros, habíamos llegado nada grave nos podía suceder, jamás pensamos que en un minuto nuestras vidas cambiarían, una ola de barro, piedras, ramas, nos arrastró a los cuatro, como si el mar nos hubiera tragado, un mar espeso que no nos dejaba salir. Este maldito mar nos robó a nuestra hija, Florencia de 12 años.

A menos de un año subimos a la cordillera, a enfrentar nuestros miedos y a completar nuestra historia, queríamos pararnos de nuevo en el lugar, donde aparecieron alas a nuestra hermosa hija Florencia, y descubrimos una pequeña grutita que estaba en el mismo punto donde nos cambió la vida.

Una pequeña niña llamada Julia de 7 años, había partido al igual que nuestra Hija. Y esta tremenda coincidencia nos conecta con la familia Garrido, sin saber de donde son, y sin conocerlos, el destino nos puso el mismo destino, el mismo sufrimiento, nos llevó a las termas, donde estamos más cerca del cielo.

El dolor dura para siempre, porque el amor es para siempre, se despliega minuto a minuto a lo largo de la vida, aparece de forma profunda en cada evento, en cada hito de crecimiento que ya no será y que pudo haber sido.

Este mundo ha perdido dos almas brillantes, mi Florencia, una niña alegre, amistosa, con una enorme generosidad, una sonrisa que iluminaba todo cuando entraba, unos ojos hermosos que te entregaban paz, una voz suave y dulce, con un alma serena, quizás demasiado para este mundo.

A pesar de que las Termas del Flaco trae los recuerdos más tormentosos de nuestras vidas, también trae paz a nuestra agonía, el viento trae las caricias de nuestra hija, el calor en nuestro rostro su beso y el silencio su eterno abrazo.

Estas almas brillantes que nos acompañaron le dieron sentido a la palabra padres, nos mostraron la belleza más profunda del amor incondicional, embellecieron nuestras vidas, nos hicieron mejores personas, nos mostraron que no existe sufrimiento más profundo que su ausencia, nos transformaron en seres más fuertes, nos quitaron el miedo al dolor, nos prepararon el camino para encontrarnos de nuevo en algún lugar y en algún momento. Nuestras hijas estarán siempre con nosotros, aunque no la vemos, no deja de ser nuestra hija, el amor no desaparece, y ella continúa enseñándome, apoyándome, aunque a veces es difícil escucharla, porque me habla muy bajito, pero si logramos escuchar sus susurros, que nos alientan a seguir.

Las personas de las Termas del Flaco, en especial la familia Guzmán, en su enorme bondad, nos han ayudado a continuar caminando, el cariño que le entregan a nuestra hija es enorme, la preocupación de la gruta, el encontrar siempre regalos, detalles hermosamente arreglados, la preocupación de quienes la cuidan, ayuda a nuestra familia a continuar.

Este hermoso lugar construido en el sector, donde partieron dos hermosos ángeles simboliza lo mejor de las personas, nos conecta con nuestros corazones, y nos ayuda en el silencio de la cordillera a reflexionar que es lo importante en nuestras VIDAS./

JUAN PABLO VALDERRAMA BUSTOS
MARCIA CAROLINA FRÍAS ORTEGA