"Lucharé hasta conseguir que se apruebe la ley Tomás"

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Beatriz Olea madre de estudiante asesinado en San Vicente pide aumentar penas para menores involucrados en homicidios calificados.

"Voy a luchar hasta que mis fuerzas lo permitan para que la ley Tomás se convierta en una realidad y los menores involucrados en hechos tan violentos como los homicidios calificados puedan ser condenados a penas ejemplarizadoras al igual que los adultos". Con estas palabras la madre del estudiante de 17 años, Tomás Acevedo Olea se refirió a la campaña que desde julio pasado se encuentra realizando en todas las comunas de la región de O´Higgins y que tiene como finalidad lograr que el poder ejecutivo entienda la necesidad de endurecer las penas para aquellos niños que se vean implicados en homicidios calificados y sean condenados al igual que los adultos.

"Esto lo estamos haciendo debido a que la menor que preparó y participó en el asesinato de mi hijo junto a su pololo, lamentablemente por su corta edad, será condenada a solo 5 años y donde lo más probable recupere la libertad cuando cumpla la mitad de la sentencia. No queremos que casos como el de Tomás se repitan en nuestro país y por eso lucharé hasta las últimas consecuencias para que la ley que lleva su nombre sea aprobada".

Para que su propuesta pueda ser escuchada y vista por los congresistas se necesita reunir una cantidad importante de firmas y por ello Beatriz Olea ha estado recorriendo las distintas comunas de la región consiguiendo firmas. "Estoy muy agradecida de todas las personas que se han acercado a nosotros para apoyarnos en esta iniciativa en las diferentes ciudades como San Vicente de Tagua Tagua, Peumo, Pichidegua, Las Cabras, Rengo, Rancagua y San Fernando".

El estudiante fue asesinado el 28 de julio de este año por un sujeto de 23 años y su polola, una menor de 14 años. Tomás Olea recibió más de un centenar de heridas cortopunzantes en diferentes partes del cuerpo. Respecto del móvil y motivaciones del cruel crimen, la policía baraja una posible venganza, aunque la investigación que lleva adelante la Brigada de Homicidios aún no concluye. Para llevar adelante en el horrendo asesinato, el sujeto de 23 años y la menor que en esa fecha tenía 14 años, programaron un plan que habría considerado lugar, fecha, día y hora. Para ello, la menor se habría comunicado con el scout invitándolo hasta el lugar del homicidio. Para cometer el alevoso crimen, los implicados utilizaron elementos cortantes y guantes quirúrgicos para no dejar ningún tipo de evidencia que permitiera descubrirlos.

"Cuando mi hijo no llegó a las 14 horas a almorzar de inmediato pensé que algo malo le había sucedido. Le llamé insistentemente a su celular y no contestaba. A las cuatro de la tarde mi desesperación fue tal que me dirigí a carabineros a interponer una denuncia por presunta desgracia, toda vez que a esa hora el teléfono ya aparecía apagado", recuerda su madre.

Era cerca de la una de la madrugada del día siguiente cuando Beatriz Olea se enteró que a su hijo lo habían matado. "Cuando se apagó el celular de inmediato pensé que a mi hijo le había pasado algo malo y la verdad nunca se me pasó por la mente que se podría haber suicidado. El era un chico muy feliz y alegre de la vida que estaba llevando y por cuanto era imposible que tomara una decisión de esas características".

En la entrevista con Diario Sexta Región agradeció a todos quienes se han acercado a ella para apoyarla en esta iniciativa, como también a esas personas que siempre le acompañaron en los difíciles momentos que tuvo que enfrentar por la trágica muerte de su hijo. "Quiero agradecer también el trabajo realizado por la PDI a través de la Brigada de Homicidios en especial a comisario Juan Reyes que siempre nos estuvo entregando una palabra de apoyo a toda mi familia"./