Primera paciente en utilizar Bomba de Insulina de la "Ley Ricarte Soto"

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"Me ha cambiado la vida considerablemente", señaló Daniela Sánchez Oyarce, usuaria del recinto asistencial. En la actualidad, existen tres potenciales nuevos beneficiarios que están en etapa de evaluación previa.

Un nuevo e importante tratamiento ha comenzado a desarrollarse en Hospital San Fernando: se trata del uso de la bomba de insulina para pacientes con diabetes mellitus tipo 1 inestable severa en el marco de la Ley 20.850 o Ley "Ricarte Soto". Este hito se pudo llevar a cabo gracias al trabajo de un equipo multidisciplinario, bajo la coordinación de la Dra. Pamela Belmar, médico internista y diabetóloga del centro asistencial.

"Desde que la Ley Ricarte Soto para diabetes tipo 1 entró en vigencia, tuvimos como misión que nuestro Hospital pudiera llegar a ser un centro de referencia. Por lo tanto nuestra primera tarea era lograr que el establecimiento fuera considerado adecuado para realizar este tratamiento en todas sus etapas y para ello fue necesario desarrollar un arduo trabajo que implicó la capacitación de psicólogos, nutricionistas y enfermeras, quien junto al médico tratante son los encargados del acompañamiento integral de los pacientes durante todo el proceso. Fue un bonito desafío porque significó un trabajo coordinado en equipo, donde nuestro objetivo común es finalmente entregar una mejor calidad de vida a nuestros pacientes", señaló en primer término la doctora Belmar.

Agregó que "Además, debíamos cumplir con una serie de requisitos que son parte de un protocolo. Como hospital demostramos que contamos con el adecuado nivel tecnológico, de farmacia y de recursos humanos para prestar este servicio. Una vez logrado esto postulamos a nuestra primera candidata, la que fue beneficiada con la primera bomba de insulina del servicio público de la provincia de Colchagua".

"Los potenciales beneficiarios no necesariamente deben tener domicilio en San Fernando sino que también pueden pertenecer a las localidades que habitualmente nos realizan derivación, como Chimbarongo, Placilla, Nancagua, Santa Cruz, Peralillo, etc. En este caso, nuestra primera paciente tiene domicilio en Chimbarongo y desde hace unos años se controla regularmente en el policlínico de diabetes de nuestro hospital. Una vez que se certificó que cumplía con todos los requisitos para postularla, su caso tuvo que ser evaluado por un Comité de Expertos, quienes son los encargados de decidir finalmente si recibía o no el beneficio. Para ello, tuvimos que reunir todos los antecedentes y documentos para la posterior revisión del comité, que entre otras cosas incluye un monitoreo continuo para evidenciar el comportamiento de la glicemia, un informe psicológico, una evaluación de la nutricionista que garantiza que el paciente cuenta con las habilidades y conocimientos mínimos necesarios para la adherencia y éxito del tratamiento. Una vez que el caso resulta confirmado, la garantía se entrega en un plazo máximo de 60 días", profundizó la diabetóloga.

¿Cómo ha sido la evaluación?

Según la Dra. Belmar: "Una vez que el caso fue presentado al Comité de Expertos, la aprobación fue bastante expedita, lo cual ratifica que la paciente efectivamente requería de esta tecnología para el mejor control de su enfermedad y que la postulación se había realizado de manera impecable. Además, tiene condiciones que han facilitado muchísimo este proceso porque es muy responsable y comprometida con el manejo de su enfermedad, asiste a sus controles regularmente y cumple con las indicaciones y tareas asignadas por el equipo de salud. La verdad es que ha sido un tratamiento demasiado exitoso y para nosotros como Hospital es un tremendo orgullo ser partícipe de ello y ver con satisfacción los frutos del trabajo bien hecho".

¿Cómo funciona el tratamiento?

"La bomba de insulina consiste en un infusor subcutáneo que libera insulina de manera continua, imitando de alguna manera la secreción fisiológica que realiza el páncreas en una persona sana. Técnicamente es un dispositivo que la paciente tiene consigo todo el día, asociado a un sensor que le entrega sus valores de glicemia en tiempo real. Con esto, mejora considerablemente la precisión de su tratamiento y por sobre todo su calidad de vida ya que al tener integrado un sistema de suspensión, advierte y previene los episodios de hipoglicemia severa. Con una correcta capacitación y educación y por sobre todo el compromiso de un paciente responsable, constituye una excelente herramienta terapéutica", señaló la doctora.
Además, informó que a la fecha existen tres potenciales pacientes beneficiarios, que están en etapa de evaluación previa por parte del equipo multidisciplinario de Hospital San Fernando, antes de ser postulados al Comité de Expertos.

¿Y la usuaria?

Daniela Sánchez Oyarce, chimbaronguina, fue la primera paciente de Hospital en recibir este beneficio. Su historia desde el diagnóstico hasta que fue postulada al tratamiento, y su posterior desarrollo, lo manifestó de la siguiente forma: "En septiembre de 2009 hice un debut diabético fulminante, con muchos síntomas asociados; me hice los exámenes e incluso estuve hospitalizada sin poder controlar adecuadamente mis niveles de glicemia; inmediatamente fui diagnóstica con diabetes tipo 1 insulino dependiente".

Desde esa fecha, comenzó con el tratamiento y controles de forma habitual, hasta que durante 2018, la doctora Pamela Belmar le comentó sobre este nuevo proyecto de acceso a bombas de insulina que se estaba iniciando en Hospital San Fernando. "Dentro del tipo y características de mi diabetes, podía ser una postulante porque tendía a hacer muchas hipoglicemias severas, más aún venia saliendo de un embarazo complicado que incluso fue monitoreado por la Dra. Belmar dada mi condición, fue un proceso muy difícil... y tras aquello, acepté ser postulada ya que averigüé de qué se trataba esta herramienta, en qué me beneficiaría, etc. o sea, supe de inmediato que me cambiaría la vida ya que es un poco como un páncreas artificial que proporciona insulina sin usar jeringas; y además, a través de una alarma me avisaría cuándo puede darme una hipoglicemia o hiperglicemia... y eso, se ha convertido en una realidad desde que comencé a utilizar la bomba de insulina a mediados de este 2019".

Y este tratamiento ha sido vital para ella: "El hecho de que me avise sobre una hipoglicemia, tanto para mí como para mis seres queridos es fundamental. Antes me daban los episodios, con pérdida de conciencia y nadie sabía qué me pasaba, en cambio ahora, esta misma herramienta me lo informa. Con esta bomba, me ha cambiado la vida considerablemente".

Finalmente para Daniela, todo lo que ha sucedido en el último tiempo en si duda una nueva forma de vida, donde el equipo multidisciplinario del Hospital San Fernando ha sido fundamental en este proceso: "Yo llevo mucho tiempo de controles y tratamientos en el hospital, y la doctora Belmar ha sido un apoyo sumamente importante no tan solo ahora, sino desde que llegó a trabajar acá; ella aparte de su horario laboral, ha tenido la voluntad de escucharme y recibir mis mensajes de emergencia, incluso estuvo muy pendiente durante mis dos embarazos, monitoreándome mis dosis de insulina. Así que solo palabras de agradecimientos para ella, para el equipo multidisciplinario y al hospital por esta gran oportunidad"./