Benjamín Mella, niño artista de la varilla

Noticias
Tipo de Letra

Benjamín Andrés Mella Abrigo, es un talentoso niño chimbaronguino de 12 años, del sector La Lucana, capaz de transformar la varilla de mimbre en una verdadera obra de arte. Su atracción por la artesanía comenzó a los 9 años, tras observar con mucho entusiasmo la habilidad y genialidad de los artesanos diseñadores del mimbre en su participación de la Expomimbre, el evento artesanal más importante en su tipo en defensa de la identidad local, creada en el año 2005 por el ex alcalde de Chimbarongo, Cosme Mellado Pino, actual diputado de la República.

Es ahí, cuando su espontánea inquietud lo lleva a solicitar a sus padres, (quienes no son artesanos), visitar un taller de mimbre para aprender la técnica, surgiendo una innata conexión con la familia Cubillos, quienes se dedican a cultivar el arte con mucha maestría. Es en ese momento cuando Benjamín se transforma en la primera generación de su familia en aprender y practicar esta hermosa técnica artesanal, logrando en su primera tarde de aprendizaje, armar un cuadro de mimbre, que actualmente luce con mucho orgullo su familia en el living de su hogar. A partir de entonces, el pequeño artista que estudia en séptimo año básico en el Instituto Chimbarongo, suma un nuevo hobby a su vida, siendo el motociclismo, el fútbol y el mimbre su mayor pasión.

El apoyo de sus padres ha sido fundamental en esta aventura, sólo basta observar el brillo de sus ojos para entender que el nombre de Chimbarongo lo llevan con mucho orgullo, teniendo claridad que "El Benja" como lo apodan, es por sobre todas las cosas un niño, con intereses variados y con una visión férrea en defensa de la identidad local.

Queda a la vista que para el artista la creación de piezas artesanales ha ido en permanente evolución. Partió elaborando un cuadro, baúles, servilleteros, paneras, botelleros, una mesa de centro y un sin fin de artículos más. Hoy en día maneja muy bien el tejido tradicional, la punta de flecha, el dos por dos, el dos por uno, y el uno por uno, y para qué decir, también prepara su material para empezar a tejer.

En síntesis, su joven vida es el reflejo de quienes valoran y promueven la identidad local. Chimbarongo, necesita a muchos niños así, maravillados con la varilla entre sus manos, disfrutando de su niñez, con una clara conciencia de que la historia de los pueblos es escrita por los artistas de la zona, como en Chimbarongo lo hacen como mucha pasión los artesanos del mimbre, tejiendo el futuro de la comuna, siendo un desafío traspasar el conocimiento para que no se extinga la técnica y sean las nuevas generaciones portadoras de un futuro con identidad./