San Fernando y su gente: Gimnasio Rodos, pionero de la actividad física en San Fernando

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Rodrigo Marcelo Fernández Vergara es un convencido de que la práctica regular de la actividad física produce enormes beneficios para la salud, siendo fundamental para prevenir o reducir el avance de la hipertensión, la obesidad, la diabetes, la osteoporosis, la depresión y enfermedades cardiovasculares, entre otras patologías. En esta entrevista, este kinesiólogo deportivo de 61 años de edad, que pasa sus días en el Gimnasio Rodos, el más antiguo de nuestra comuna, nos habla de eso y mucho más.

¿Cuáles son los beneficios de practicar la actividad física?
Todos los beneficios de la actividad física pasan por los estímulos que se generan a nivel metabólico, estructurales, anatómicos, celulares y anímicos. De esta forma, vamos generando una serie de sustancias como la serotonina que te activan y te hacen sentirte bien. Igualmente, el post ejercicio también es muy beneficioso, ya que se traduce en una sensación de agrado.

Usted se especializó en la rehabilitación física. ¿Qué nos puede hablar de aquello?
La rehabilitación física se debe hacer en un gimnasio y no en una pieza pequeña, porque no tienes el espacio, medios, ni equipos para poder desarrollarte al ciento por ciento. Cuando trabajé en un centro médico me quedaba corto para poder seguir atendiendo a mis pacientes, y tras conversarlo con mi amigo Manuel Torres, visitamos en Santiago algunos gimnasios. La ida era contar con un lugar amplio y brindar la mejor atención a los pacientes para reincorporarlos a su actividad natural que es el deporte.

¿Cómo nació el Gimnasio Rodos?
Esta historia partió un 30 de abril de 1987, en la que era la casa de mi madre. En esa época en San Fernando no había gimnasios ni cultura deportiva y si una persona salía con shorts a trotar a la calle la gente se reía, ya que estábamos en una ciudad provinciana. Motivar a una persona a ir a un gimnasio era muy difícil, ya que los hombres lo único que hacían era jugar pichangas y las damas prácticamente no realizaban actividad física.

¿Complicado panorama?
De a poco se fueron abriendo los espacios. Prueba de ellos es la permanencia en el tiempo del Gimnasio Rodos, que lleva más de tres décadas de funcionamiento ininterrumpido, siempre en el mismo lugar.

Háblenos un poco del San Fernando de su infancia y juventud.
En mi niñez San Fernando era un pueblo. La avenida calle Manuel Rodríguez estaba pavimentada y Olegario Lazo empedrada con piedras de huevillos. El tránsito vehicular era muy poco, lo que nos permitía jugar en plena calle. En tanto, la casa de mis padres, donde se encuentra el gimnasio, tenía un patio enrome, donde jugábamos pichangas con los amigos del barrio.

¿Una vida apacible?
El San Fernando de esos años se movía a otro ritmo, al paso cansino de provincia. Era un pueblo que aspiraba a convertirse en ciudad.

¿Cómo fue su infancia y juventud?
Tuve muchos amigos, algunos de los cuales conservo en la actualidad. Realicé mis estudios básicos en el desaparecido Colegio Presbiteriano, para pasar al Liceo de Hombres, donde estuve nueve años y terminé mi enseñanza media. El paso por el Liceo Neandro Schilling fue trascendental para mi generación, ya que nos marcó como formador de personas.

¿El viejo liceo?
En ese tiempo, el liceo contaba con un cuerpo docente extraordinario de primer nivel. De esa época recuerdo a muchos de mis profesores, pero también a sus autoridades, como el rector Osvaldo Castillo. Egresé del liceo el año 1975. De esa generación muchos nos convertimos en profesionales. Algunos han vuelto y otros han continuado sus vidas en otros lugares. Era el liceo antiguo, que tenía su entrada por calle Argomedo al llegar a Valdivia.

Usted fue uno de los fundadores del Club Olimpia. ¿Cuéntenos de eso?
En esa época de adolescentes, con un grupo de amigos, en su gran mayoría alumnos del liceo, fundamos el Club Olimpia, que refundamos después de casi 40 años. Una de las casas, donde nació Olimpia fue la de mi madre. En ese tiempo revolucionamos las condiciones de lo que era la actividad deportiva en San Fernando, que estaba circunscrita al fútbol y al básquetbol, incorporándoles el atletismo y el vóleibol.

Olimpia cumple un rol social en la actualidad.
El espíritu de Olimpia sigue vivo con la misión de entregar conocimientos a los niños y jóvenes para formar mejores personas vía el deporte. Algo que en la actualidad estamos haciendo en las escuelas Centinela y Pedro Morales Barrera.

¿Por qué optó por la kinesiología?
Estudié kinesiología en la Universidad Católica por estar inmerso en la actividad física y deportiva. En su momento quise estudiar algo relacionado con la parte forestal, pero vi que lo más cercano era la kinesiología, ya que incorpora la actividad física como vehículo de sanación.

¿Qué nos puede hablar de su familia?
Mi padre era Sergio Fernández, funcionario bancario, y mi madre Nelly Vergara Durán, matrona, quien fue reconocida el año 2012 como Hija Ilustre de la comuna. Tengo otros dos hermanos, uno mayor y otro menor.

Su madre cumplió un rol fundamental en la comuna durante una época complicada del país.
Mi madre se desempeñó como matrona en el Hospital San Juan de Dios por más de tres décadas. Ella, quien pertenecía a la Iglesia Presbiteriana, ejerció una importante labor integrando la Comisión de Derechos Humanos de San Fernando hasta sus últimos días. Fue una luchadora que en la noche oscura de la dictadura alzó la voz y apoyó a quienes eran perseguidos, ayudándolos en todo sentido, cobijando a algunos y a otros visitándolos en los recintos de reclusión. Me siento orgulloso de su valentía y forma de ser.

¿Cómo ve el San Fernando de estos días?
Acá nos conocemos todos, aún tenemos una relación familiar y todos los días te encuentras con alguien. Espero que siga siendo una ciudad, donde se pueda vivir y no sobrevivir.

Gimnasio Rodos.
Manuel Rodríguez 430.
Fonos: 72 2711436 y 997514175./

Por Emilio Benavides Terzolo

 

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