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sbado - 25 de septiembre, 2021

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"Poesía Face To Facebook" del escritor sanfernandino Jorge Albornoz Figueroa (Diana Lobo)

Noticias

La poesía, la poe sí a veces compañera, a veces nieve, a veces espuma, espuma, océano, vértigo, vórtice, espejo, llanura, acantilado, conejo, sombrero, voz sin rostro, ecos balanceándose en telarañas de aire. La poesía, dice siempre que no me conoce, rebelde escupe un enigma invisible sobre mi corazón, se ríe cuando lee mis poemas. Ella sabe que no soy el único o la única que la estamos buscando. Susurra cantos de sirena, lame mis huesos; sin embargo, jamás acusa recibo.

Ahora está tecnológica, utiliza las redes sociales y me trae noticias de una poeta novísima. Usurpa mi lugar, mi cuerpo, y con mi voz dice: "Les presento a Diana Lobo, lean y disfruten".

* Diana Lobo (Cali. Colombia)
Licenciada en Literatura de la Universidad del Valle, Cali, Colombia.
Estudiante de Maestría en Crítica y Difusión Mediática de las Artes en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) de la ciudad de Buenos Aires / Argentina.

* Obras publicadas:
En la antología "Palabras que emigran" de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle del año 2015.
En la Agenda Mujer Colombia 2015.
En las memorias del XVII Festival Internacional de Poesía de Cali 2017.
Y la publicación del poema "Hambre" en la revista digital mexicana Monolito.

* Premios:
Primer puesto en la categoría de adultos en el IX concurso de poesía inédita de Cali 2014, bajo el marco del Festival Internacional de Cali 2014, con el poemario "Expulsión del Mundo".
En el 2019 obtiene el segundo puesto en la categoría Obra Abierta con el poemario "Anomalía" en el marco del XIX Festival Internacional de Poesía Inédita Cali 2019.

Meditaciones en redes sociales
Los poemas que empiezan
con la primavera deberían desecharse.
¿Cómo hablar de la primavera sin nombrarla?
¿Cómo hablar de la muerte sin decirla?
sin alentarla a volver con su ridícula guadaña
a jugar una partida de ajedrez con su víctima.
Bergman sabía de eso.
Nombrar cualquier cosa sin
decir su nombre implica un arte
que solo los grandes conocen.
¿Habrá que recurrir a lo simple?
Hablar de amores virtuales, de tríos virtuales,
de escrituras que viajan continentes
y se dirigen a lugares inciertos
para nombres de pila sin identidad.
¿Hay poesía ahí? En esos intersticios,
o estará sobreviviendo a lo viejo
anquilosada a las hojas de otoño.
La poesía será esto;
decir miedo con emojis, enviar gifs
graciosos a desconocidos,
estar hablando de plenitud
con cada rostro sonriente,
nombrar la sensación de un beso
cuando lo envío a través de la pantalla.
¿Se nos estará acabando el verso
entre tanta iconicidad simple?
Leer las pasiones Shakesperianas
inventadas por los diarios.
Ese es nuestro mundo,
la mala poesía de la vida cotidiana,
el pésimo humor del cronista de femicidios.
Invocar la poesía con una palabra,
invocar la muerte con solo nombrarla,
invitarla a jugar póker en línea
jugarse la vida con un extraño.
¿Se nos estará acabando el verso?
Si invocara la poesía en redes sociales,
nadie diría nada, nadie la conoce.
Dirían, tal vez, que no la han visto,
y que ha cerrado definitivamente
su Facebook.

Por: Jorge Albornoz Figueroa
Poeta, Gestor Cultural
Presidente CECLA