La magia de la radio sigue viva en el oído de todos

Noticias

El concejal de San Fernando Alejandro Riquelme hizo llegar su cordial saludo a los trabajadores radiales, al celebrarse este 21 de septiembre su día.

Cada 21 de septiembre se conmemora en Chile el “Día del trabajador radial”, fecha que se instauró el año 1942, durante el Gobierno de Juan Antonio Ríos, para luego en 1991, bajo el Gobierno de Patricio Aylwin, la celebración se reconoció a través de un Decreto Supremo, con el que se oficializó la fecha como el “Día Nacional del Trabajador de la Radiodifusión Sonora”.

Para el concejal de San Fernando Alejandro Riquelme Calvo, la magia de la radio sigue viva en el oído de todos, “La radio es uno de los medios de comunicación más creíbles y más importantes en el mundo entero, la radio tiene una magia que se puede utilizar para informar y entretener a sus auditores”

La iniciativa surgió como una forma de celebrar a los miles de trabajadores radiales que durante los 365 días del año trasmiten de forma contínua, incluso para Navidad, Año Nuevo y Fiestas Patrias.

Aunque en un principio la fecha silenciaba las transmisiones de las emisoras durante 24 horas, en 2000 la Asociación de Radiodifusores de Chile dejó en libertad de acción a las radios que pertenecen al gremio para que no corten sus transmisiones el 21 de septiembre.

La autoridad comunal señaló además que “He compartido muchas horas a través del dial con mis vecinos, algunas de ellas ya no están la aire, pero día a días es la que llega a todos los rincones de mi comuna, en radio Trigal con Juan Bernardo Avila, en RTL con José Pinto, en radio Cautiva con Jaime Díaz y Alejandro Fuica, son tantas personas y radios que hemos comunicado a través de ellas, recordar también a radio Manuel Rodríguez, Manía, Caramelo, La M, y tantas otras, es así que hago llegar un tremendo reconocimiento a todos nuestros colaboradores radiales que siguen trabajando para informarnos y acompañarnos día a día”

Las emisoras continuarán entregando su labor, como cada día, con un noble trabajo, muchas veces anónimo, pero que junto a sus equipos técnicos y locutores forman ya parte de nuestras vidas.