Iglesia invita a celebrar a Santa Rosa desde sus hogares

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El próximo 30 de agosto, y como es tradición, se celebrará en el Santuario de Pelequén a Santa Rosa de Lima, pero producto de la pandemia que se vive esta celebración se realizará sin la presencia física de fieles.

Como cada año el Santuario de Santa Rosa de Lima de Pelequén se prepara para celebrar a su santa con un nutrido programa de actividades, que en esta oportunidad tendrán la característica de ser no presenciales, sino a través de la redes sociales y radios en los hogares de cada uno de los fieles.

Producto de las medidas sanitarias dictadas por las autoridades con el fin de cuidar a la población evitando contagios, este año no se verá llegar a miles de peregrinos que quieran demostrar su devoción a la santa. Sino que se ha invitado a celebrarla en la intimidad de cada uno de sus hogares, siguiendo las transmisiones que se realizarán en las distintas plataformas digitales.

De acuerdo con lo señalado por el párroco de Pelequén y rector del santuario, pbro. Juan Carlos Farías, se ha elaborado un programa participativo, que implica el rezo de una Novena, misas transmitidas telemáticamente, una vigilia, entre otras actividades.

Con respecto a los fieles que quieran pagar sus mandas, se les pide que lo hagan en oración y sin salir de sus casas, en ese contexto, se les sugiere que hagan un altar familiar en el cual pongan la imagen de la santa y puedan rezar su oración. Además, indica el padre Farías, se debe recordar que al santuario no sólo se puede ir el 30 de agosto, sino también durante el año, cuando las condiciones sanitarias sean más adecuadas.

En cuanto a las ofrendas económicas pueden ingresar a la página web del santuario para entregarlas.

Santa Rosa de Lima

La devoción a Santa Rosa de Lima en Pelequén ha estado presente por más de 130 años en Pelequén. La imagen llegó en 1840 de manos de un inmigrante peruano y siempre ha sido reconocida como milagrosa por quienes la recibieron. Es una imagen pequeña de madera vestida con los colores blanco y negro del hábito de la Orden de los Dominicos y así la vemos actualmente en el Santuario.

Con el correr de los años, el primer obispo diocesano monseñor Rafael Lira Infante, en vista del crecimiento de la devoción gestionó la compra de una imagen más grande en España. Llegó entonces una hermosa estatua de la santa de madera policromada, de un metro y medio de alto, con el niño Jesús en sus brazos y fue expuesta para la devoción de los fieles, pero -según se cuenta- no fue aceptada, porque no correspondía a la "santita" conocida por todos. Así, para la fiesta se repuso la imagen tradicional en el nicho central, donde sigue siendo venerada.-