Tendiendo puentes aéreos de apoyo al Hospital de Pichilemu

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Club Aéreo Rancagua aportó una Bomba de Infusión Continua (BIC), termómetros infrarrojos y un oxímetro de pulso al Hospital de Pichilemu, los que serán de gran ayuda en esta emergencia sanitaria.

Un especial vuelo salió del aeródromo de Rancagua rumbo a Pichilemu. No se trataba de un viaje de placer ni un salir de la cuarentena, sino que todo lo opuesto, este era un “vuelo con sentido” ya que llevaba equipamiento donado por el Club Aéreo de Rancagua hasta el hospital de la comuna, como una forma de aportar al combate contra el coronavirus que se está llevando cabo en todo el país.

Una Bomba de Infusión Continua (BIC), termómetros infrarrojos y un oxímetro de pulso (que mide la saturación de oxígeno en la sangre) fueron el aporte entregado por el Club Aéreo de Rancagua y que fue coordinado con su homólogo de Pichilemu. Al respecto, el director del Hospital de Pichilemu, doctor Francisco Roa, agradeció en su nombre y de los funcionarios la donación, señalando que “en el actual contexto de pandemia, uno de los objetivos que nos pusimos como establecimiento fue complejizar los servicios de urgencia y de hospitalizados, para lo cual se requerían tanto los recursos humanos como el equipamiento”.

“Es así como se acercó a nosotros el Club Aéreo de Pichilemu -explicó el doctor Roa- quien nos planteó que como aviación civil querían ver cómo aportar al hospital y es así como conversamos de la Bomba que permite entregar los medicamentos para lograr el nivel en plasmático adecuado en la sangre, especialmente de medicamentos de analgesia o que requieren concentraciones muy específicas. Además, en el caso de los pacientes con coronavirus, no es factible tomar un equipo y llevarlo a otros pacientes, sino que cada uno debe tener su propia bomba de infusión continúa, su propio monitor y aspirador”.

Asimismo, resaltó que también se está viendo la posibilidad a futuro de trasladar a pacientes a otros establecimientos, respecto de lo cual, el vicepresidente del Club Aéreo de Rancagua, Alonso Mestre destacó que como aviación civil “hemos tratado de colaborar siempre en los distintos estados de emergencia que ha tenido el país y en esta oportunidad nos toca esta emergencia sanitaria donde queríamos aportar a algún establecimiento de la región. Nos vamos felices de haber aportado en representación de nuestros socios con este granito de arena a esta emergencia y ser un puente hacia las zonas que tienen más difícil acceso”.

Los aviones civiles en general permiten canalizar mejor la ayuda en momentos de emergencia por sus capacidades de llegar a zonas de difícil acceso, donde no pueden operar aviones de mayor capacidad y atender a las comunidades que necesitan insumos con cierta urgencia.

El vicepresidente del Club Aéreo de Pichilemu, David Ávila, agregó que dada la contingencia nacional “nuestras actividades se destinaron a ayudar a la comunidad, así es como actualmente tenemos dos aeronaves para el traslado de la comunidad y hemos hecho coordinaciones con otros clubes para ayudar a la comunidad, ahora con el Club Rancagua para el hospital y hace poco con el de Vitacura para traer 50 cajas de alimentos para familias necesitadas de la comunidad, lo que demuestra la importancia de mantener activas nuestras pistas para ayudar a la comunidad, garantizando la conectividad del país”.